Uno de los momentos más complicados de la infancia de todo niño, es el cambio de la cómoda y segura cuna, a una versión en miniatura de la cama en la que duermen sus padres. Un cambio, bastante traumático para muchos pequeños, que seguramente podría hacerse de manera mucho más sencilla si todos los padres fabricaran algo tan fantástico como la furgoneta que aparece en estas imágenes.